El día a día
Todo empezó en los mostradores de amigos nuestros. Un panadero en pie a las 4 de la mañana. Una peluquera que atiende el teléfono entre corte y corte para dar citas. Un restaurador ordenando tickets hasta la 1 de la madrugada después de un sábado a reventar. Todos buenísimos en su oficio — y todos atrapados en sistemas que nunca se pensaron para ellos.
El panadero
En pie a las 4:00
La peluquera
El teléfono entre corte y corte
El restaurador
Tickets hasta la 1:00
